Los Puertos en blanco

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Nevada 18 de Enero de 2017

viernes, 30 de septiembre de 2016

10 Beneficios del gintonic que seguramente no conocías

10 Beneficios del gintonic que seguramente no conocías

La reina madre inglesa solía pedir su bebida favorita de esta graciosa manera: “A esta vieja reina le gustaría tomar un gintonic”. Y no ligero, sino que, por el contrario, solía pedir que se lo prepararan con 9 partes de ginebra y una parte de tónica. Murió a los 102 años. Pero también hay otra figura muy longeva que todos conocemos a la que le gustaba disfrutar de un buen gintonic. Estamos hablando de Winston Churchill que solía decir “este combinado ha salvado más vidas que todos los médicos del imperio”. ¿Podríamos decir entonces que el gintonic alarga la vida?
Aunque se trata de una bebida que está viviendo actualmente una nueva época dorada y que siempre se ha asociado a Inglaterra, lo cierto es que la ginebra fue inventada por un médico holandés a mediados del siglo XVII, el doctor Franciscus Sylvius. Su objetivo era encontrar un remedio que ayudara a limpiar las toxinas de la sangre, eliminar los cálculos biliares, curar los trastornos renales y prevenir los ataques de gota. Descubrió que el enebro, rico en potasio, lograba estos efectos. Y aunque nació en una farmacia, no tardaría mucho tiempo en ser servida en los bares, convirtiéndose en la bebida del momento.
gintonic
Por su parte, la tónica también nació como medicamento, concretamente para bajar la fiebre, aliviar los dolores y como cura para la malaria. En 1630 la Condesa de Chinchó se había curado de la malaria tomando quinina, que además de aliviar los dolores, aporta energía al organismo.
No obstante, no fue hasta el siglo XIX cuando ambos medicamentos se unieron por primera vez. En plena época imperialista, los británicos daban quinina a sus soldados para curar la malaria, pero su sabor era tan amargo que, incluso mezclada con azúcar, su ingesta resultaba muy desagradable. Por eso, los británicos pensaron en mezclarla con alcohol para que los soldados la tomaran de mejor grado. De esta forma, esta bebida medicinal termino socializándose y llegando a nuestro país cuando los ingleses invadieron la isla de Menorca. Actualmente, una de las mayores defensoras de esta bebida.
Obviamente el gintonic, como cualquier otra bebida debe tomarse con moderación y, de esta forma, podemos obtener múltiples beneficios: cura penas y alivia tensiones y estrés, pero también aporta otros muchos beneficios. Hoy en palacio licores te contamos cuáles son.

1. Es digestivo y alivia los dolores de estómago

Aunque lo habitual en España es tomarlo por la noche,en Inglaterra se toma como aperitivo o justo después de la comida. Y es que el gintonic además de facilitar la digestión, alivia los dolores estomacales y hace que la  sensación de pesadez desaparezca después de una comida abundante.

2. Posee propiedades beneficiosas para la salud

La ginebra está elaborada a partir de muchas hierbas naturales como el cedrón, la pimienta o el coriandro. Ingredientes que reportan grandes beneficios a nuestra salud.

3. Previene las infecciones urinarias y favorece el funcionamiento de los riñones

Si además de beber un gintonic, se ingiere mucha agua cada día ayudaremos a que nuestro sistema urinario y nuestros riñones funcionen correctamente, evitando infecciones relacionados con ellos.

4. Es diurético y ayuda a eliminar líquidos

La ginebra contiene bayas de enebro que son conocidas por sus propiedades diuréticas, depurativas, relajantes y tonificantes, que favorecen la eliminación de toxinas. Pero también contiene cereales como la cebada, que es digestiva y laxante, ya que aporta fibra, favoreciendo el buen tránsito nintestinal, además de reducir los niveles de colesterol y azúcar en sangre. Incluso cuentan con unas sustancias llamadas proteasa-inhibidores que ayudan a combatir el cáncer en el tracto digestivo.

5. Aporta menos calorías que otras bebidas alcohólicas

Si estás haciendo dieta, estás de suerte. Debes saber que además de aportar menos calorías que otras bebidas alcohólicas, el gintonic no tiene nada de grasas ni colesterol. Con lo cual, no te sientas culpable si de vez en cuando te tomas un trago de tu bebida favorita. Eso sí, solamente mezclado con tónica, ya que con otras bebidas más azucaradas, las calorías aumentan considerablemente.

6. Alivia el lumbago y las dolencias musculares

Debido a su poder analgésico y antiinflamatorio, la ginebra es un buen remedio casero cuando sufrimos de lumbago o de otros dolores musculares y articulares. De hecho, uno de los remedios populares más eficaces que existen para ello es remojar pasas en ginebra.

7. Combate la tos, la gripe y el resfriado

Por sus propiedades antisépticas y antiespasmódicas, mejora la salud del aparato respiratorio. Obviamente si estamos enfermos no vamos a abusar de la bebida, pero lo cierto es que un pequeño trago puede ayudarnos a afrontar la enfermedad mucho mejor.

8. Alivia los dolores de la regla

Los remedios de las abuelas siempre han sido muy conocidos por su eficacia. Puede que alguna vez hayas oído decir a la tuya que la ginebra es muy buena para aliviar los dolores de la menstruación. ¡Ellas sí que sabían!

9. Remedio más eficaz contra la malaria y el escorbuto

Antes de que la medicina hubiera avanzado tanto, los recursos para combatir ciertas enfermedades eran muy escasos. Sin embargo, el gintonic se convirtió en el más eficaz contra la malaria y el escorbuto, salvando miles de vidas en la guerra y en el mar. El escorbuto se produce por una deficiencia de vitamina C y, por eso, los ingleses siempre añadían un poco de limón a su bebida.

10. Mejora el carácter y despeja la mente

Obviamente, salir a tomar algo con los amigos siempre ayuda a desconectar de la rutina, pero si además tomamos un gintonic, todavía más. Y es que además de mejorar el humor, nos ayuda a olvidarnos de las preocupaciones durante un rato.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Historias de Cartagena: El alcalde Ángel Bruna

Historias de Cartagena

El alcalde Ángel Bruna

22.08.2016 


Membrete de la tienda de Bruna y Compañía en la calle Cuatro Santos

De todos los alcaldes que dirigieron nuestra ciudad durante el pasado siglo XX muchos son recordados en el callejero de nuestro municipio, pero sólo Ángel Bruna Egea da nombre desde hace más de cien años a una amplia avenida, mal llamada calle, en nuestro Ensanche.

La primera intención de esta historia es 'ponerle cara' al personaje ya que pese a su protagonismo en la historia local, son escasas las fotografías que de él se conservan en archivos públicos. La imagen que ilustra este artículo pertenece a una revista dedicada a la Feria de Verano de 1901, año en el que fue elegido primera autoridad municipal.

La segunda es conocer algo más de la persona, del Ángel Bruna particular, de aquel que en 1875 con apenas veinticinco años empezó a trabajar como auxiliar de corredor de comercio. Su trabajo posiblemente le llevaría a conocer a grandes empresarios de la minería local y en menos de una década era propietario junto a Francisco Lizana de las conocidas como 'Aguas de Perín', fundamentales para el suministro de agua potable de la ciudad y que alumbraban en el distrito minero de la diputación cartagenera del mismo nombre.

Minas de su propiedad lo fueron entre otras muchas 'San Timoteo', 'Neptuno' y 'Junio', ésta última ubicada en La Unión por lo que no es extraño que en el año 1893 consiguiera autorización para construir varias vías de embarque en el puerto de Portmán. Bajo el nombre mercantil de 'Bruna y compañía', además de dedicarse a la exportación de hierro, estableció una ferretería y droguería en la calle Cuatro Santos donde se podían obtener todo tipo de compuestos para farmacéuticos.

Las procesiones de Cartagena y más concretamente los marrajos ocuparon parte de su tiempo llegando a ser comisario del Santo Sepulcro y consiliario de la Cofradía Marraja. Hombre caritativo, tan pronto costeaba una comida diaria a los asilados de la Casa de Misericordia como un viaje de los niños pobres que acudían a las Escuelas Graduadas, las primeras de España y que fueron impulsadas por su antecesor en el cargo Mariano Sanz Zabala.

Y como no hay dos sin tres esta historia evidentemente no estaría completa en sus intenciones si no hablara de la trayectoria política de Ángel Bruna, miembro del partido liberal del que algunos periodistas de la época destacaban dos características, la modestia y la decisión. Cuando la Real Orden de 22 de marzo de 1901 le nombró alcalde poco imaginaba él que sería testigo en primera persona del derribo de las murallas que asfixiaban a nuestra ciudad e impedían su crecimiento. Un acontecimiento ocurrido el 17 de mayo de 1902 al que quedaron invitados todos los cartageneros a través de un texto publicado el día anterior y firmado por el regidor. Del mismo destacaría la frase que decía «caigan pues esas murallas con el estrépito de nuestro entusiasmo más justificado, pero con los honores debidos a los altos fines que cumplieron y con el respeto que merece todo lo legendario que sucumbe sometido al supremo poder del progreso».

Ángel Bruna cesó en su cargo a principios de 1903 y sus inquietudes políticas le llevaron posteriormente a aspirar a ser diputado provincial pero falleció repentinamente el 7 de marzo de 1905, a los cincuenta y cinco años de edad, pocos días después de anunciarse su candidatura. Su entierro como no podía ser de otra manera constituyó una inmensa manifestación de duelo.

El Ayuntamiento quiso que se le recordara de forma permanente y por eso en abril de ese mismo año se aprobó la moción de varios concejales para que la calle nº14 del Ensanche llevara su nombre. Y finalizo esta semblanza con una frase del recordado alcalde que en un acto homenaje a su antecesor dijo «que todo buen cartagenero debe darlo todo por y para Cartagena».

viernes, 8 de abril de 2016

RUTA POR EL VALLE DEL RONCAL

Los amantes de la montaña tienen en el Pirineo navarro una cita con paisajes y sabores ancestrales

La presencia del queso roncalés en la mesa de los antiguos Reyes de Navarra está bien documentada. Actualmente, su sabor impregna la ruta de alta montaña por los siete pueblos del valle de Roncal, en pleno Pirineo navarro.
Para ir desde Pamplona al valle se toma la N-240 dirección Jaca. Poco antes de que comiencen las verdaderas curvas y lleguemos al desvío hacia el norte por la NA-137, es de obligada parada el monasterio de Leyre. Levantado en el siglo XI, es uno de los más bellos ejemplos del románico español. Escuchar a sus monjes entonar cantos gregorianos rivaliza con la visita a las tumbas de los primeros Reyes navarros.
Pasado el embalse de Yesa, la NA-137 se adentra en el valle entre los riscos que escoltan al fragoroso río Esca. En Burgui, el río pasa bajo el puente medieval, que conduce a sus calles empedradas detenidas en el tiempo, así como al Museo de la Almadía, exposición permanente sobre el sistema ancestral del transporte fluvial de troncos.

Cumbres en la frontera con Francia

Ruta por los siete pueblos del Valle de Roncal
Museo Julián Gayarre, en Roncal
Archivo de Turismo Reyno de Navarra
Roncal, lugar de nacimiento del tenor Julián Gayarre, es la siguiente parada. El gran cantante nunca olvidó los escenarios de su infancia. Tras triunfar en las principales óperas del mundo, sufragó la construcción de la Casa de Juntas y del frontón. Una efigie de Benlliure remata su mausoleo. El Centro de Interpretación de la Naturaleza, junto a la carretera, brinda información, fotografías y documentales sobre los paisajes de pinos y hayas circundantes, grandes protagonistas del valle.

Espectaculares paisajes en el Circo de Belagua

Desde Roncal hay que continuar 7 km hasta Isaba. Este pueblo mantiene intacta su fisonomía arquitectónica de antaño. La torre de la iglesia de San Cipriano domina el cielo y el Museo de la Memoria muestra los modos de vida del valle a lo largo del tiempo.
Desde Isaba hay 26 km, sin abandonar la NA-137, hasta el Collado de San Martín, ya en la frontera con Francia y final de la ruta. Este tramo de la carretera pasa por el Circo de Belagua, rodeado de varias cumbres que rondan los 2.000 metros de altitud: la Mesa de los Tres Reyes, frontera entre Navarra, Aragón y Francia, el Pic d Anie y el Lakora, entre otros.
En las praderas pastan caballos, vacas y las ovejas latxas, cuyos rebaños acostumbran a descender solos hacia su aprisco en la Borda Marengo. Aquí se encuentra el paraje kárstico de Larra, roca caliza agujereada por el agua, de un aspecto poroso no muy distinto al de un queso. Es una de las tantas maravillas que se producen cuando las cosas se toman su tiempo, como casi todo en este valle.

Rincón del queso Roncal

Este queso se elabora entre diciembre y julio con la leche cruda de la oveja de raza latxa. De formato cilíndrico, este queso es de color blanco marfil con leves tonalidades amarillo pálido. Está salpicado de diminutos poros y tiene una corteza de color pardo o pajizo. Posee un sabor recio, ligeramente picante, muy definido y mantecoso al paladar.
En su composición no entran elementos ajenos a la leche, el cuajo y la sal, de manera que nunca ha perdido su sabor y aroma característicos. El queso Roncal fue, en 1981, el primero en recibir la Denominación de Origen de Quesos de España, abarcando una zona de elaboración y maduración integrada sólo por los siete municipios de la Mancomunidad del valle de Roncal.
www.denominacionesnavarra.com
Por sus características de maduración y composición, es un queso rico en proteínas de buena calidad y grasa. Destaca su contenido en minerales como calcio, magnesio, fósforo, zinc y en vitaminas liposolubles como la A, D y E.
Fuente: Guía Repsol

Lo que tienes que saber...


domingo, 17 de enero de 2016

Entretenida jornada para recolectar guíscanos por la sierra de los Álamos MORATALLA









En busca de los guíscanos en la sierra de los Álamos
LA RUTA CON UN PAR DIARIO LA VERDAD



oct 2015

Tras la pista de 'Lactarius deliciosus'


Entretenida jornada para recolectar guíscanos por la sierra de los Álamos

Pepa Garcia y Guillermo Carrion de Murcia 

Las manchas de los recolectores de guíscanos ('Lactarius deliciosus', níscalos, robellones...) son el secreto mejor guardado. «Por ejemplo, la de mi familia es la mancha de la abuela, esa no se la puedo contar a nadie, solo la conoce mi familia», dice haciendo referencia a una zona en la que crecen los guíscanos porque el micelio se extiende bajo la tierra en una simbiosis imprescindible entre pino y hongo. Lo cuenta Fernando, profesor de instituto y micólogo, que accede a llevarnos a disfrutar de una magnífica jornada buscando setas con el compromiso de no desvelar el sitio concreto en el que haremos la búsqueda. Dicho y hecho.
Lo ideal es salir al amanecer de un día nublado y en el que la temperatura oscile entre los 15 y los 22 grados, «los guíscanos son unos seres exquisitos». Cuenta Fernando que cuando el sol está fuera, su luz dificulta dar con las a veces leves señales que los hongos dejan en el terreno. Así que partimos cada uno con una buena navaja y una cesta de mimbre (los cubos y bolsas no son adecuados, y en algunos sitios están prohibidos). La cesta permite que mientras que estás haciendo el recorrido contribuyas a diseminar las esporas y a regenerar las poblaciones de hongos.
Antes de que se pongan las botas, manga larga y gorra, para protegerse de los arañazos que la naturaleza les propinará como pago por lo que se llevan, les advierto de que buscar setas sin saber distinguirlas es un riesgo, ya que muchos de los hongos que se encontrarán por el camino son tóxicos.
El lugar escogido es la moratallera sierra de los Álamos, un sitio muy interesante desde el punto de vista micológico y también botánico. Aunque también las sierras de las vecinas provincias de Albacete, Granada y Almería son destino predilecto de los moratalleros, cuando en la del Buitre, como ha ocurrido este año, todavía no han brotado.
Este otoño, pese a que ha llovido poco, los 'guiscaneros' no se explican muy bien cómo está fructificando tanto el hongo. Lo achacan a un agosto templado y algo lluvioso. Sea por lo que sea, el caso es que el monte está plagado.
Para ser un buen buscador de setas, lo primero es tratar de esconder lo más posible el coche. La picaresca. Pues, reconoce Fernando, muchas veces se siguen unos a otros en busca de una recolección de premio, y escondiendo el coche se evita el efecto llamada. Advierte este investigador de los hongos, que se dejó la incertidumbre de la ciencia por la certidumbre de la enseñanza, que no hay que levantar la vista del suelo. Un pequeño bulto en la gruesa alfombra de pinocha (acículas u hojas de pino) es la imperceptible señal que el guíscano da al buscador.
Detectado el abultamiento, con la navaja se retiran con cuidado las hojas muertas para dejar a la vista la seta que ocultan. Si no es la que buscan, se vuelve a cubrir el hongo sin dañarlo. La primera en aparecer es el cabrero ('Tricholoma striatum'), seguramente conocida así porque se la comen las cabras. Aunque no es tóxica, su sabor amargo hace que no se recolecte para su consumo. Así que cumplimos con el protocolo del buen buscador de setas y seguimos adelante.
Unos cuantos consejos más, como evitar usar rastrillos u otras herramientas que peinen y arañen todo el terreno sin discriminar, porque destrozan las poblaciones y, por tanto, el futuro de las comunidades micológicas de la zona, y encontramos unos 'chivatos'. Son unas setas con el sombrero de tonalidades vino, con los mismos requerimientos que los níscalos, que advierten de que buscamos por la zona adecuada.









A los pocos minutos aparece un pie de perdiz, una seta comestible mediocre, explica nuestro micólogo de cabecera. Su sombrero es más pequeño y es de tonos anaranjados, pero cuando se cocina se vuelve lila. La emoción va en aumento, encontramos bajo las hojas y bellotas de pequeñas chaparras («les gustan esos sitios por la cantidad de materia orgánica que se acumula», explica Fernando) una de las especies de setas más grandes que se dan en la Región: 'Amanita ovoidea'. Es prima hermana de la venenosa 'Amanita phalloides', aunque esta es comestible.
Enseguida aparece el primer ejemplar objeto de nuestro deseo, pese a que la zona ha sido ya rastreada, en ocasiones, con poco respeto: los puntos en los que han sacado guíscanos no se han vuelto a cubrir y el micelio (especie de raíces de las que fructifican las setas) queda expuesto y puede malograrse; también se han cortado sin ton ni son setas que los recolectores no se han llevado para consumir. El primer robellón aparece, enorme, bajo las hojas de ródeno. Sus acículas son más gordas que las del pino carrasco y conservan más la humedad, por eso las prefieren como cobertura. Cortamos el pie con la navaja y tapamos el lugar con las hojas de pino otra vez. Para confirmar su autenticidad, comprobamos que en la zona del corte la seta secreta un látex rojizo, sanguinolento. Con sombrero anaranjado, cóncavo pero con una depresión en el centro y pie gordo y corto, el líquido rojizo es lo que las diferenciará de otros 'Lactarius', un poco más blanquecina de color y que secreta látex blanco.
Es importante colocar los níscalos con el himenio boca abajo en la cesta, para que las esporas vayan cayendo al suelo durante la entretenida excursión. Después de tres horas de búsqueda, varios arañazos y pinchazos, nos marchamos a casa con una recolección que nos permitirá disfrutar de un buen plato de exquisitos y sabrosos níscalos. Y también con la experiencia de haber descubierto numerosas especies: del género 'cortinarius', la mayor parte tóxicas; 'Boletus lupinus', del grupo de los boletus pero bastante tóxica; 'Suilus granulatus', comestible y muy consumida en Francia; yesqueros, hongos descomponedores de los afiloforales y no comestibles; 'Amanita vaginata', de la familia de 'muscaria' (la roja de los duendes del bosque); otras del género 'Hebeloma', tóxica y cuyo olor tiene matices afrutados y a chocolate; y una 'Inocybe' con sus particulares olores a excremento de caballo o a semen. Cosas de la madre naturaleza.
Solo resta esperar a que llueva para disfrutar de otra adictiva aventura en busca de setas.

LA GUÍA 

Cómo llegar:

 Cojan la Autovía del Noroeste y, pasado Cehegín, tomen la salida 57 (Caravaca / Moratalla) y sigan en dirección Moratalla. Ya en la localidad, salgan por la MU-703, que les conduce, entre la sierra del Buitre (a su izquierda) y la de los Álamos hacia el Campo de Béjar.

Recomendaciones:

 Lleven pantalón largo, manga larga y gorra para protegerse de los arañazos. No olviden una navaja y una cesta, para la recolección. Si no saben distinguir  las setas, mejor, no las consuman ni recojan. Unos días después de que llueva, es el momento ideal para salir a buscarlas. Vuelva a cubrir con hojas la zona de la que extraiga las setas.

Cómo comerlos:

 Los guíscanos son una exquisitez que en Moratalla gustan de consumir con arroz. Recién cogidos y después de limpios (traten de evitar el agua, mejor con un trapo húmedo), sofrían un poco de ajo, echen las setas, añadan sal, un poco de vino y unos taquitos de jamón. Y disfruten.
































viernes, 1 de enero de 2016

VINOS Por qué Artadi deja la DO Rioja

Viñedos y bodegas




EL CRDO LA DESPIDE CON AMENAZAS DE CÁRCEL

Por qué Artadi deja la DO Rioja

VÍCTOR DE LA SERNA





Juan Carlos López de Lacalle, en la Viña El Pisón




El 31 de diciembre habrá sido el último día de Artadi en la Denominación de Origen Rioja. En los 90 años que ésta acaba de cumplir, es la primera vez que una bodega de prestigio –quizá la de más prestigio de las aparecidas en los 30 últimos años- la abandona por voluntad propia. Y lo ha hecho recibiendo del Consejo Regulador una desabrida providencia en la que se amenaza al "titular de las instalaciones", Juan Carlos López de Lacalle, con penas de hasta dos años de cárcel si a partir de ahora se le ocurre en sus etiquetas o documentos mencionar "Rioja" o alguno de los municipios incluidos en su ámbito geográfico. 


La providencia, firmada por el director del "órgano de control" de la DO, Pablo Franco Sarria, es una última muestra de prepotencia, un último desplante de una entidad que ha ido dejando de lado el objetivo primigenio de las denominaciones de origen del vino creadas en Europa a principios del siglo XX: defender el origen, la autenticidad y la calidad de los vinos producidos en territorios privilegiados, merecedores de una marca colectiva que contribuya a prestigiarlos. 

López de Lacalle argumenta que la imagen de sus vinos, y en consecuencia su cotización, se ve injustamente disminuida en el mundo por la automática asociación que se hace en la mente de los consumidores entre "Rioja" y "vino barato de supermercado". Sus peticiones de nuevas exigencias y categorías de calidad dentro de la DO se han topado con los oídos sordos de quienes ostentan el poder en ella. 

Rioja, que desde la segunda mitad del siglo XIX ha albergado la mayoría de las bodegas más prestigiosas de España, sobre todo las elaboradoras de vino tinto, ha optado claramente por un modelo productivista, de paulatino aumento de la superficie de viñedo (62.000 hectáreas en la actualidad, un 50% más que hace un cuarto de siglo) y de tolerancia de los rendimientos. 

Con una producción que fluctúa entre los 220 y los 300 millones de litros, Rioja está produciendo principalmente una enorme masa de vinos muy baratos de supermercado. No difiere en ello de la mayoría de las demás denominaciones: casi todas se contentan con esa categoría. Pero ninguna tiene detrás la historia de Rioja ni dispone de su potencial de calidad. Y hoy, en los supermercados del mundo, se encuentran riojas en los precios más modestos de cada escalafón local. 

Saltarse el reglamento 

En su expansión cuantitativa, la denominación llegó en noviembre a una nueva cota sin precedentes: saltarse su propio reglamento, que en el artículo 8.2 sobre rendimientos máximos de producción prevé que "este límite podrá ser modificado anualmente por el Consejo Regulador". Lo que hizo fue aprobar un aumento, no para un año, sino para los tres años siguientes. 


En efecto, el pleno del Consejo Regulador aprobó lo que los medios regionales consideraron "un notable aumento de los rendimientos de campaña": en 2016 ese aumento podrá llegar a los 27 millones de litros. La medida salió con una cómoda mayoría de 154 de los 200 votos. En la nueva estructura de las denominaciones de origen en España, con la formación de Interprofesionales, los grandes grupos privados o cooperativistas, junto a los sindicatos, ejercen un control abrumador que deja fuera de juego a las bodegas más pequeñas de calidad y aceleran la marcha del vino hacia la industrialización masiva. 


En el mismo pleno se aprobó el incremento continuado de la superficie de viñedo (hasta 1.600 hectáreas en esos tres años) aunque se especificó que por primera vez no se admitirán nuevas plantaciones en ricos suelos de huerta, más propios para las berenjenas. Pero, claro, ninguna de las viñas anteriormente aprobadas, miles de hectáreas en suelos demasiado ricos para la viticultura de calidad, en municipios como el de San Asensio, se verá afectada. De ahí seguirán saliendo vinos con la contraetiqueta "calificada" de Rioja. 

La calidad de los terruños de viña admitidos en una denominación está en el meollo de las quejas de Artadi y de muchos otros protagonistas del vino en España, que la semana próxima harán público un importante manifiesto al respecto. Y es que, a diferencia de los reglamentos de las denominaciones de prestigio en Francia, Alemania o Italia, en España la calidad de los terruños –suelo, subsuelo, microclima, orientaciones...- no aparece para nada en los reglamentos. Ello ha provocado el olvido de los milenarios pagos en Jerez y, en Rioja, ha colocado en pie de igualdad los patatales y las viñas en laderas calizas de bajísimos rendimientos. 


En Rioja –y, siguiendo su ejemplo, en las demás denominaciones españolas, salvo la pionera de la alta calidad, Priorat- la calidad se mide por tiempo y tipo de envejecimiento: joven, crianza, reserva, gran reserva... Se obliga incluso a un único recipiente de crianza, la barrica bordelesa de 225 litros. Pero de la viña, nada de nada. 

El modelo francés 



En Francia, cuna del concepto de "origen" del vino, las denominaciones se subdividen en zonas, municipios y pagos: sólo los municipios que superan la calidad genérica de la denominación tienen derecho a aparecer en la etiqueta, sólo los pagos que superan la de su municipio pueden hacerlo, y en Burdeos y Borgoña se establecen diferentes niveles de pagos. 






La diferenciación geográfica sí que es cualitativa en su esencia, y en cuanto un pueblo o un pago son reconocidos como superiores su prestigio y sus precios aumentan. En la Côte de Beaune borgoñona, Saint-Aubin y Chassagne-Montrachet son colindantes, pero los terruños de este último pueblo son reconocidos como mejores, y su cotización es muy superior. En zona bordelesa, las batallas a la hora de la revisión cada diez años de la clasificación de pagos en Saint-Émilion son épicas, y hace poco elmundovino narraba el último episodio de la pérdida de la categoría de 'grand cru' por tres propiedades vitícolas. Casi ni hace falta mencionar la polémica sobre si en Volnay un 'premier cru' debe o no pasar a 'grand cru'... 


En España la historia, la tradición y el conocimiento de los terruños permitirían ir adoptando clasificaciones cualitativas (hay mapas geológicos detallados guardados en cajones de las DO Rioja y Ribera del Duero), pero los intereses creados de los grandes productores industriales lo impiden: el gran truco español es poder mezclar uvas de cualquier lugar de una denominación, lo cual implica fuertes ahorros, para hacer vinos de marca con enormes producciones. Lo del vino de un pueblo, y no digamos de un pago, no les interesa absolutamente nada. 


Todo ello ha hastiado a Artadi, que ha tenido el coraje de romper la baraja, pese a los serios inconvenientes en la reglamentación europea de estar fuera de una DO. ¿Que pueden haber intervenido criterios políticos, que si hay un trasfondo vasco por estar en la Rioja Alavesa y estar siempre la secesión en un telón de fondo? Los haya o no los haya, es indiferente. La protesta es fundada, genuina y razonable. 


La política cegata de España en el último cuarto de siglo, la de más y más vino, más y más industrial, nos ha llevado a ese precio medio de 1,02 euros por litro, el más bajo del mundo, y contrasta con los inteligentes esfuerzos de Italia durante ese mismo tiempo, que han aupado a sus vinos a niveles de prestigio ya cercanos a los de Francia. 


El caso de Rioja es particularmente doloroso porque, con viñas y bodegas en cuatro comunidades autónomas, ésta es una de las tres DO españolas que no están regidas por políticos locales, sino por el Gobierno de la nación a través del Ministerio de Agricultura. La responsabilidad de éste es así más grave: ha favorecido la bastardización de la zona de mayor prestigio histórico en vez de propulsarla a los niveles de Burdeos, Borgoña, el Mosela o Piamonte, como se merecía. Y la indefinición política en España tras las elecciones agrava aún más la situación. 



El caso es que, aparte de aquellas botellas ya etiquetadas y que irán saliendo en las próximas semanas de la bodega, toda la producción de Artadi –empezando por el Viñas de Gain 2014- va a aparecer como 'vino', lo que hasta hace poco se llamaba 'vino de mesa', y sin indicación geográfica alguna. Sus clientes sabrán, claro está, que si en la etiqueta pone 'El Pisón' o 'El Carretil', su origen es una de las viñas más excelsas de este país y del mundo, pero nadie lo certificará. 



La DO Rioja se ha pegado un tiro en su propio pie, como dicen los anglosajones, en su cerrazón mercantilista. Artadi sigue estando donde siempre: la que ha perdido es la DO Rioja. Ha perdido credibilidad a los ojos del mundo y del mercado. Y no digamos si cunde el ejemplo... 




sábado, 26 de diciembre de 2015

Ponzano: una calle para comérsela




Ponzano: una calle para comérsela


Si hablamos de turismo gastronómico o simplemente del puro placer de comer, hay un destino claro: la calle Ponzano de Madrid.

La entrada del Bar Muta en la madrileña calle Ponzano.
La entrada del Bar Muta en la madrileña calle Ponzano.




Si hablamos de turismo gastronómico o simplemente del puro placer de comer, hay un destino claro: la calle Ponzano en Madrid. En el distrito de Chamberí, entre las calles Santa Engracia y Ríos Rosas (2 manzanas), conviven el tapeo clásico de tabernas y tascas con azulejo y barras de toda la vida junto con restaurantes que han aportado nuevos sabores y propuestas en poco más de 500 metros. Nos unimos al #Ponzaning y hacemos un repaso de estos últimos.

DE ATÚN

La barra de De Atún.
La barra de De Atún.
Calle Ponzano, 59. Tel. 910 33 88 63. Precio medio: 40 euros aprox.
De los últimos en abrir en esta calle, lleva desde el 1 de diciembre sirviendo atún de almadraba traído desde Barbate. El empresario Christopher Golding y el chef de Zahara de los Atunes, Damián Ríos, han elaborado una carta con el atún como rey absoluto.
Dos opciones para probarlo: o bien de tapeo en mesas altas o en platos más elaboradores en el restaurante. Y si hay alguien en el grupo que no le va mucho el atún también hay algunos platos que no lo llevan.

RESTAURANTE CANDELI

Restaurante Candeli
Restaurante Candeli
Calle Ponzano, 47. Tel. 917 37 70 86. Precio medio: 35 euros.
En Candeli no han querido elegir entre carne y pescado. Se han especializado en las dos y ¡a la parrilla!.
Con cocina vista, zona para tapeo y restaurante, en Candeli se cocina producto de temporada. La calidad de sus productos está expuesta en su barra. Puedes comprar los vinos en su bodega y luego descorcharlos allí o llevártelos.

LE QUALITÉ TASCA

Le Qualité Tasca
Le Qualité Tasca
Calle Ponzano, 48. Tel. 910 14 69 20. Precio medio: 30 euros.
Es como una casa de comidas pero remozada en blanco y grandes cristaleras. En la cocina miman el producto y a la sala le han dado un aire más nórdico (madera y paredes blancas).
Los dueños, Marcos y María, hablan con los proveedores para asegurarse de poner en la mesa producto revisado por ellos. Con él elaboran una carta sencilla con destellos de originalidad.

TOQUE DE SAL

Toque de Sal
Toque de Sal
Calle Ponzano, 46. Tel. 912 64 65. Precio medio: 30 euros aprox.
En un ambiente de bistró parisino, este espacio ofrece cocina de mercado con un toque afrancesado. Aquí se puede acudir a desayunar, tapear, comer, cenar y hasta tomar copas. Platos como el steak tartar o el rabo de toro son estrellas de la carta. Para finalizar sorprende su postre de mousse de chocolate con un toque de sal. Y en su oferta de vinos, algunas referencias de la región de Burdeos.

LA MÁQUINA DE CHAMBERÍ

La Maquina de Chamberí
La Maquina de Chamberí
Calle Ponzano, 39. Tel. 913 99 21 50. Precio medio: 40 euros aprox.
El grupo La Máquina también desembarcó en esta calle gourmet de Madrid. Han distribuido el espacio, que en su día ocupó el restaurante Alborán en dos ambientes: una gran barra de pinchos para el tapeo y un comedor para darse un homenaje. Sus especialidades son arroces, pescados y frituras. Y como servicio extra en una calle tan transitada, tienen servicio de aparcacoches. Y para el verano es de agradecer su terraza en un patio interior.

LA CONTRASEÑA

La Contraseña
La Contraseña
Calle Ponzano, 6. Tel. 911 72 63 78. Precio medio: 35 euros.
Su fachada no refleja todo lo que tiene este restaurante en su interior. Lo primero que ves al entrar es su barra, muy animada y perfecta para el tapeo y los primeros vinos. Según te adentras en el local encuentras enormes y diáfanos espacios decorados con estilo colonial para degustar tranquilamente la carta.
Y aquí puedes comer un poco de todo, es decir, cocina internacional con buen acabado. Si después hay energía para las copas, La Contraseña tiene una entreplanta para continuar la noche. Y si prefieres intimidad reserva en El Escondido, un lugar aislado del resto del restaurante.

LAMBUZO

Lambuzo
Lambuzo
Calle Ponzano, 8. Tel. 915 13 80 59. Precio medio: 25 euros.
La familia Moreno García abrió su segunda sede en la ciudad en Ponzano, donde, entre tanta oferta gastronómica, tenía que estar presente Cádiz. Y esto es lo que ofrecen: producto mayoritariamente gaditano para degustar en tapas o platos y un pequeño colmado o abacería para comprar algunos productos. En la barra o en el comedor, es un sitio perfecto para compartir y probar un poco de todo (de ahí viene Lambuzo, el que come de su propio plato y del ajeno).

SALA DE DESPIECE

Sala de Despiece
Sala de Despiece
Calle Ponzano, 11. Tel. 917 52 61 06. Precio medio: 30 euros.
Imaginemos que alguien busca la esencia y la muestra de una manera original y llena de creatividad. Esto es Sala de Despiece: una barra abierta al tapeo y al bullicio pero… con un envoltorio de lo más moderno. De un blanco impoluto han envuelto el local y a los camareros para resaltar con ello la importancia que le dan al único protagonista: el producto. ¿Y qué hacen con él? Una carta imaginativa con propuestas que no dejan indiferente. El resultado: pásate cualquier día a ver si tienes suerte y puedes entrar.

MUTA

Muta Bar
Muta Bar
Calle Ponzano, 10. Tel. 912 50 98 97. Precio medio: 30 euros aprox.
El concepto se llama Muta pero si vas buscando el nombre por la calle no lo encontrarás porque muta constantemente. Cada cierto tiempo transforman el restaurante y lo dedican a algún país o tipo de cocina.
Por allí ha pasado la cocina de Brasil, la de Baleares… y durante el mes de diciembre se ha instalado Smoking Club. Un homenaje al humo y a todo lo que se hace lentamente, con cocciones largas y pacientes. Otra idea de Javier Bonet, el creador de Sala de Despiece.